Atrévase a ser varón de Dios

Y el ángel de Jehová se le apareció, y le dijo: "Jehová está contigo, varón esforzado y valiente". (Jueces 6:12)

Dios quiere hacer de usted un héroe para su reino, un varón de Dios. Cristo dijo a los discípulos: "No me elegisteis vosotros a mí, sino que yo os elegí a vosotros, y os he puesto para que vayáis y llevéis fruto, y vuestro fruto permanezca..." (Juan 15:16)

Tal vez usted no se considera nadie valioso para Dios. Pero considere, como ejemplo, lo que Dios hizo con Gedeón. Éste varón israelita no creyó que era nada especial. Pero Dios lo escogió y le encargó la gran responsabilidad de libertar su pueblo, prometiendo estar con él y darle todo lo necesario para obtener la victoria. Gedeón aceptó la asignación divina, comenzando en seguida a ponerla en marcha, logrando hazañas grandes y atrevidas, y libertó a su pueblo, dándoles un descanso de 40 años. Gedeón comenzó por derrumbar los ídolos en el terreno de su padre, y luego enfrentó al enemigo de Israel, alcanzando la victoria con el poder de Dios. Gedeón es el ejemplo de hombre de fe y de acción, un hombre reverente a Dios y formidable ante sus adversarios, un buen líder que tuvo que superar sus dudas y temores. Creo que todos los varones quisiéramos ser héroes como Gedeón. Por lo tanto, nos toca aprender de su experiencia y atrevernos a hacer cosas extraordinarias por la fe y obediencia a Dios. (La historia de Gedeón se encuentra en Jueces capítulos 6 a 8.)

Los antecedentes de Gedeón

Algunas décadas después de la conquista de Canaán bajo Josué, el pueblo de Israel entró en un ciclo repetitivo. Comenzarían a practicar la idolatría, la hechicería y las inmoralidades sexuales, provocando así la ira de Jehová. Por lo tanto, Él los entregaría en manos de las naciones a su alrededor, quienes los despojarían hasta el día en que se arrepintieran y clamaran a Él. Entonces los libertaría de la opresión mediante líderes llamados jueces, por misericordia hacia su nación. Pasarían unos años arrepentidos, siguiendo el camino de Jehová. Comenzarían a prosperar y disfrutar de su libertad. Más tarde de nuevo se olvidarían de Jehová, y volverían a caer en los pecados de las culturas alrededor. Así llegarían al punto donde habían estado al comienzo, creando así un ciclo vicioso.

Ahora veamos lo que aconteció con Israel en uno de aquellos ciclos. "Los hijos de Israel hicieron lo malo ante los ojos de Jehová; y Jehová los entregó en mano de Madián por siete años. ... De este modo empobrecía Israel en gran manera por causa de Madián; y los hijos de Israel clamaron a Jehová."

El llamado de Gedeón

"Y vino el ángel de Jehová, y se sentó debajo de la encina que está en Ofra, la cual era de Joás abiezerita; y su hijo Gedeón estaba sacudiendo el trigo en el lagar, para esconderlo de los madianitas." En esta escena, ¡pareciera que Gedeón fue motivado más por temor que por valentía! Y el ángel de Jehová le dijo: "Jehová está contigo, varón esforzado y valiente."

Gedeón no tenía un buen sentido del humor al recibir este saludo. Consideró que todas la maravillas de Jehová eran cosas del pasado. Dijo: "¿No nos sacó Jehová de Egipto? Y ahora Jehová nos ha desamparado, y nos ha entregado en mano de los madianitas."

Y mirándole Jehová, le dijo: "Vé con esta tu fuerza, y salvarás a Israel de la mano de los madianitas. ¿No te envío yo?"

Gedeón no creyó que su participación pudiese ser gran cosa, y se dio cuenta de que sus recursos eran bastante limitados. Pues dijo: "Ah, Señor mío, ¿con qué salvaré yo a Israel? He aquí que mi familia es pobre en Manasés, y yo el menor en la casa de mi padre."

Pero entonces Jehová le dijo: "Ciertamente yo estaré contigo, y derrotarás a los madianitas como a un solo hombre." Gedeón aún no lo sabía, pero si Jehová está con uno, no tiene que cuestionar la provisión de Él, porque ya está proveyendo todo lo necesario para ganar la victoria. Es más, Él sabe hacer de una batalla imposible una cosa fácil.

Parece que Gedeón tenía ganas de aceptar su asignación y creer en las promesas de Jehová. Ahora su preocupación era verificar que todo esto fuera un encuentro real con el Señor y no algún producto de su imaginación. Gedeón demostró una combinación de fe y realismo que Dios comprendió muy bien y no lo criticó. También Gedeón quiso expresar reverencia a Jehová mediante un sacrificio de carne y pan — comida que ya era muy cara en aquella época. Después de pasar una o dos horas preparando todo esto, se lo presentó al ángel de Jehová, quien lo aceptó consumiéndolo con fuego.

La primera cualidad que Dios busca en su varón es reverencia a Él. El primer punto de acción para el varón de Dios es prestar mucha atención al mensaje de Dios para uno. Dentro de este punto cabe: aceptar nuestra asignación y creer en sus promesas.

Cuando desapareció el ángel, Gedeón sintió el temor de muerte, porque había visto al ángel de Jehová. Pero Jehová le dijo: "Paz a ti; no tengas temor, no morirás." Nosotros también vamos a sentir temores, preocupaciones y angustias sobre varios tipos de peligros y riesgos. Pero allí siempre está Dios, diciendo: "Paz a ti; no tengas temor, no morirás".

Gedeón tumbó ídolos

Esa misma noche Jehová le mandó a Gedeón que tumbara el altar de Baal y cortara la imagen de Asera. Luego le mandó edificar un altar a Jehová su Dios y sacrificar un toro en holocausto. Gedeón lo hizo inmediatamente, antes del amanecer; temió hacerlo de día porque su familia y los hombres de la ciudad estarían en contra. Entendió la importancia de quitar la idolatría como el primer paso, ya que eso fue lo que provocaba a ira a Jehová.

La segunda cualidad del varón de Dios es obediencia a Él. Parte de la obediencia es la disciplina, o sea, procurar que nuestros pasos sean cada vez más constantes en el camino del Señor.

El segundo punto de acción que Dios nos da es derribar los ídolos y las imágenes, comenzando con los que tenemos en casa. Como varones de Dios tenemos que purificar nuestra vida propia y luego nuestro hogar. Pregúntele a Dios cuáles cosas Él quiere que usted saque de su vida y de su casa. Una de las cosas que muchos padres han sacado es el televisor. Para muchas personas es un ídolo, y para casi todos es una fuente inexorable de corrupción. Otra cosa son las lecturas. ¿Tiene usted alguna revista pornográfica debajo de su cama? ¿Hay lecturas en su casa que Dios quiere que saque? Le aseguro que Él le dirá, y le tocará obedecerle en seguida. Lo decimos por experiencia.

Podemos platicar con los miembros de nuestra familia sobre la Palabra de Dios, orar por ellos, e instar que purifiquen sus vidas de la idolatría, la inmoralidad sexual, la hechicería y todo lo que abra nuestras vidas a la influencia del mundo, la carne y el demonio. Lo curioso es que la gran mayoría de las familias cuyo papá los aleja del pecado y los conduce hacia Dios, le siguen de buenas ganas, y reconocen que esto es una tarea que Dios le ha asignado a todo hombre.

Purificar nuestras vidas y luego caer en la inmundicia, no es seguir el camino de Jehová. La disciplina es cuestión de cuidar nuestros pasos día tras día, por la gracia vencedora de Jesucristo. Es un gran desafío, pero rinde grandes beneficios.

¿Qué tipo de dios fue Baal? ¿Y qué tipo de diosa fue Asera? Ambos fueron dioses cananitas de la fertilidad. Baal representaba el sexo masculino, Asera el sexo femenino, con imágenes viles y pornográficas. Es decir que Baal y Asera fueron ambos dioses inmundos, símbolos del sexo desenfrenado, que corrompían al pueblo de Israel.

Quedó firme

Por la mañana, cuando los habitantes de la ciudad se levantaron, descubrieron los objetos de su idolatría derribados y la adoración a Jehová restaurada. Entonces se preguntaron: "¿Quién ha hecho esto?" Y cuando supieron que fue Gedeón hijo de Joás, le dijeron a Joás: "Saca a tu hijo para que muera, porque ha derribado el altar de Baal y ha cortado la imagen de Asera que estaba junto a él." Consideraron que fue una acción incorrecta, destructiva y trastornadora del status quo. Pero un varón de Dios no se da por vencido ante tales objeciones absurdas, porque la Ley de Dios está siempre por encima de las costumbres y el status quo de cualquier sociedad humana, puesto que Él es soberano.

Joás respondió con firmeza y juicio correcto a todos los que estaban demandando la muerte de su hijo, y les dijo: "¿Contenderéis vosotros por Baal? ... Si es un dios, contienda por sí mismo con el que derribó su altar". Parece que Joás conocía que el incitar a la idolatría era crimen con pena de muerte en la Ley de Jehová. (Deuteronomio 13:5, 10) Ese día Joás tomó la posición de un varón de Dios, y el pueblo aceptó su razonamiento. Muchas veces cuando un solo hombre toma una posición para Dios y no cede bajo la presión, muchos de los demás hombres admiran su firmeza, reconocen que tiene razón, y uno por uno cobran ánimo para juntarse a él.

La tercera cualidad del varón de Dios es firmeza de convicción basada en la Palabra del Dios Soberano. El tercer punto de acción del varón de Dios es tomar una posición para la voluntad de Dios y mantenerse firme.

Preparó a su pueblo

Hemos visto a Gedeón ganar la primera y más importante batalla, la de purificar a su pueblo de la idolatría. Ahora Gedeón y su pueblo estaban listos para enfrentar, con la ayuda divina, a sus enemigos militares y luchar por libertarse de ellos. En aquellos días, todos los madianitas y amalecitas y los del oriente se juntaron, pasaron ante los israelitas y acamparon en el valle de Jezreel. Entonces el Espíritu de Jehová vino sobre Gedeón, y cuando éste tocó el cuerno, los abiezeritas —los de su pueblo— se reunieron con él. Ahora Gedeón, el varón de Dios, tuvo el privilegio de ver a muchos hombres cobrar ánimo para reunirse con él y hacer frente a los madianitas.

Pero aún entonces Gedeón quiso asegurarse nuevamente de que Dios le iba a dar éxito, y puso el vellón de lana en la era. Dos veces Jehová le acomodó y le hizo un pequeño milagro según las especificaciones de Gedeón para asegurarle de que sí estaba con él y le iba a dar éxito y libertar a Israel por su mano.

Entonces Gedeón salió al encuentro con Madián. Pero Dios hizo algo muy raro: comenzó a hacer retroceder a la gran mayoría del pueblo. Dijo a Gedeón: "El pueblo que está contigo es mucho para que yo entregue a los madianitas en su mano, no sea que se alabe Israel contra mí, diciendo: 'Mi mano me ha salvado'." Entonces despidió a todos los que temían y se estremecían. Se devolvieron de los del pueblo 22.000, y quedaron 10.000.

Entonces Jehová dijo a Gedeón: "Aún es mucho el pueblo...". Entonces los llevó a las aguas y Jehová los dividió según el método de beber que usaron. Ahora Dios despidió al 97% de los hombres valientes y se quedó con el 3%, o sea, con 300 hombres, para hacer frente a una multitud "como langostas". Claro que Gedeón ya no podía depender de los recursos y métodos humanos; ya tenía que depender del poder de Dios.

La cuarta cualidad del varón de Dios es dependencia de Él. El cuarto punto de acción es hacer preparativos para cumplir la asignación de Dios, pero siempre fiarse de Dios y no de los recursos y métodos humanos.

Libró la batalla

Parece que Gedeón siempre sentía temores dentro de su corazón, y otra vez Jehová le fortaleció con una señal. Le mandó a entrar en el campamento de los madianitas de noche, con su criado Fura. Allí escucharon un varón contando a su compañero un sueño, y el compañero se lo interpretó así: "Esto no es otra cosa sino la espada de Gedeón hijo de Joás, varón de Israel. Dios ha entregado en su mano a los madianitas con todo el campamento."

Cuando Gedeón oyó el relato del sueño y su interpretación, adoró; y vuelto al campamento de Israel, dijo: "Levantaos, porque Jehová ha entregado el campamento de Madián en vuestras manos." En seguida se proveyeron de trompetas y de teas ardiendo dentro de cántaros vacíos, y tomaron posiciones alrededor del campamento. Cuando Gedeón dio la señal, todos tocaron las trompetas, quebraron los cántaros para sacar la luz de las teas, y gritaron: "¡Por la espada de Jehová y de Gedeón!" Entonces se mantuvieron firmes cada uno en su puesto en derredor del campamento. No tuvieron que combatir, porque todo el ejército echó a correr dando gritos y huyendo. Los 300 con Gedeón tocaban las trompetas, y Jehová puso la espada de cada uno contra su compañero en todo el campamento. Así comenzó la batalla donde Jehová conquistó a los madianitas, por medio del varón de Dios, Gedeón.

La quinta cualidad del varón de Dios es valentía por Él. El quinto punto de acción es poner en marcha la asignación divina en el momento de destino. Antes de dar la señal de inicio, Gedeón no estaba en gran peligro, y nada había cambiado. Pero una vez que dio la señal para que todos tocaran las trompetas y sacaran las teas, ya había puesto en marcha grandes cambios de los cuales no podía retroceder. Tuvo que atreverse a exponerse para obtener la victoria divina.

Su granito de arena:Su granito de arena: Dios quiere hacer de usted un héroe para su reino. No se le olvide que el varón desconocido por el mundo pero fiel en servir al Señor es un hombre valioso en su reino. Dios tiene un papel para usted en su plan divino para salvar a su familia y a su nación de la opresión del pecado y de la idolatría. Esto es su granito de arena que usted aporta para el Reino de Dios. ¿Se atreve a aceptar esa asignación?

En su mensaje a la iglesia en Tiatira, después de tratar de casos de fornicación e idolatría, Cristo dijo: "Al que venciere y guardare mis obras hasta el fin, yo le daré autoridad sobre las naciones..." (Apocalipsis 2:26)

Usted puede orar palabras semejantes a éstas: "Sí, Señor, acepto Tu llamado para mi vida. Estoy dispuesto y listo para tumbar los ídolos en mi vida, en mi hogar, y en mi comunidad — todo lo que nos separa de Dios. Señálame cuáles son y dónde comenzar, y dame la fortaleza para vencer. Luego quiero estar a tus órdenes para ganar las victorias que Tú quieras conceder a tu pueblo mediante tu bendición. Quiero perseverar y recibir mi galardón de Cristo." —Eduardo Tuggy

 

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Fotografía y gráficas de computadora por Cheyenne y Evie Wolford. El modelo para Gedeón es el autor.